Valentina se portó bien durante el viaje, y en los dos días que estuvimos en Pisco aprovecho a pasear y jugar con tias, abuela , bisabuela y otros parientes y conocidos.
La actividad en Pisco ya se ve normal, aunque la ciudad en si todavía muestra rastros del terremoto por todos lados, siguen faltando manzanas enteras, continúan viéndose edificios dañados. En cambio ya se ven varios módulos de madera, sin duda aún en cantidad insuficiente, al igual que algunas construcciones.
La actividad en Pisco ya se ve normal, aunque la ciudad en si todavía muestra rastros del terremoto por todos lados, siguen faltando manzanas enteras, continúan viéndose edificios dañados. En cambio ya se ven varios módulos de madera, sin duda aún en cantidad insuficiente, al igual que algunas construcciones.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario